Salvador de Bahía

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Una ciudad para ser descubierta con los ojos atentos. En su centro histórico las casas señoriales han sido restauradas y cuenta con bares, restaurantes, tiendas y casas de espectáculos.

La parte más conocida del Centro Histórico es el Pelourinho, el Pelô (como lo nombran cariñosamente los nativos y visitantes). 

Guías turísticos, profundos conocedores de la historia de Brasil, cuentan que en la época colonial, la palabra Pelourinho (picota)  identificaba el lugar de los ingenios reservados para castigar a los esclavos dando al pueblo una prueba de poder. Abolida la esclavitud, la ciudad fue polo de concentración de artistas de todos los géneros, músicos, pintores, escultores, actores, y   se transformó en lo que hoy es, un centro cultural y principal atractivo turístico de la ciudad.

 Caminar por las laderas del Pelô , visitar sus casas de artesanías, sus iglesias, asistir a una roda de capoeira (lucha transformada en danza por los esclavos africanos), dejarse llevar por la efervescencia cultural que allí se respira,  son los encantos de la ciudad ante los que se rinde todo visitante.

La llaman la Roma Negra por la cantidad de iglesias que tiene la ciudad, dicen que una para cada día del año, la joya de la corona es el Convento de Sao Francisco de Assis, con altares recubiertos de pan de oro.

Visitar el Mercado Modelo (donde se ofrecen todo tipo de artesanías), la Iglesia de Nuestro Señor de Bonfim, el Museo de Jorge Amado, El Museo de Arte Sacro,  usar el Elevador Lacerda (que une la parte alta y baja de la ciudad), asistir a una puesta de sol en la playa de Farol da Barra, presenciar una roda de capoeira (arte marcial transformado en danza por los esclavos africanos),  probar algunos de sus platos típicos (moqueca, casquinha de siri, acaraje, salsa de vatapá), son algunas de las actividades para hacer en Salvador.

Las mejores playas, salvo las de Farol da barra, están alejadas de la Bahia de Todos los Santos, sus 50 km. de playas distribuidas entre la ciudad alta y la ciudad baja, son de aguas cálidas y cristalinas,  ideales para la práctica de deportes a vela, natación, buceo y pesca submarina.

Como escribió Jorge Amado, en Bahía te esperan playas infinitas y un pueblo mestizo, cordial, civilizado y sensible que habita en este paisaje de ensueño.